Atresia de esófago  
     
  Es una malformación que ocurre temprano durante la embriogénesis, entre la 4ª. y 6ª. semanas de vida intrauterina, es decir, durante un período en el que se forman otros órganos importantes. Esto explica la frecuencia del 50% de malformaciones asociadas a las atresias de esófago (corazón, riñones, anorecto, duodeno, vértebras, etc).

Existen varios tipos de anomalías del esófago, según existan o no conexiones con la tráquea. El tipo más frecuente es la atresia de esófago con fístula traqueo-esofágica distal (figura 1), que ocurre en un 85% de los casos. La siguen las atresias esofágicas puras (figura 2), que se presentan en 8% de los casos. Los pacientes se presentan con dificultad respiratoria y un exceso de salivación (la figura 3 muestra un neonato con retracciones subcostales).


Fig 1.
El esófago superior termina en un fondo de saco ciego. El esófago inferior está conectado a la tráquea.

Fig 2.
Los dos segmentos esofágicos están separados y no hay conexiones con la tráquea.

Fig 3.
Dificultad respiratoria en un recién nacido con atresia de esófago.

El tratamiento de estos problemas es sumamente complejo y requiere de un especialista con entrenamiento y abundante experiencia.

Cada caso es especial y diferente y lo más adecuado es una discusión amplia y minuciosa entre la familia y su cirujano pediatra. El diagnóstico se hace con una radiografía contrastada del esófago (Fig 4).


Fig 4. Contraste en el esófago superior demuestra el fondo de saco ciego. El aire en los intestinos indica la comunicación entre la tráquea y el esófago inferior.

En los tipos más frecuentes, la operación consiste en practicar una incisión en el tórax derecho, usualmente extrapleural, identificación y cierre de la fístula tracheo-esofágica y anastomosis (sutura de los dos cabos de esófago) esofágica. La mortalidad aceptada actualmente es 7%, debido a malformaciones cardiacas asociadas complejas y a alteraciones cromosomiales severas. Por otro lado, las cifras de morbilidad que la familia debe saber antes de la intervención son: Estenosis anastomótica, 20-25%; dehiscencia o separación parcial de la anastomosis, 10-15%; recurrencia de la fístula tracheo-esofágica, 5%; reflujo gastro-esofágico 25% (40% de estos requieren una operación antireflujo, cuando falla el tratamiento médico). Las fotos 5-7 corresponden a tres pacientes diferentes, demostrando lo delicado que es operar un recién nacido con este tipo de malformación.


Fig. 5

Fig. 6

Fig. 7

En estas tres vistas, se aprecian las uniones de los segmentos esofágicos en tres pacientes distintos. Los niños están echados sobre el lado izquierdo de sus cuerpos y la herida operatoria se ha practicado sobre el lado derecho del tórax (toracotomía derecha). La cabeza está a la izquierda y los pies a la derecha de las fotos.